El otro día, en una clase de español de B1, pasó algo muy divertido. Estábamos hablando de situaciones sorprendentes cuando la profesora dijo:—Cuando vi el precio del alquiler en Madrid, me quedé de piedra.Entonces, uno de nuestros alumnos levantó la mano y preguntó muy serio:—Profe… ¿por qué piedra? ¿La persona se convierte en una piedra?

Toda la clase empezó a reírse, pero la pregunta tenía mucho sentido. En español usamos muchísimas expresiones que, si las traducimos literalmente, parecen bastante raras. Sin embargo, los españoles las usamos todos los días para hablar de emociones, problemas, dinero, estudios, trabajo… ¡y hasta del tiempo!

Así que hoy vamos a ver algunas expresiones típicas de España que te ayudarán a entender mejor las conversaciones reales.

¿Te quedas a leerlas?

Quedarse de piedra

Empezamos con la expresión que da título a este artículo.

Quedarse de piedra significa sorprenderse muchísimo, normalmente porque algo te impacta, no lo esperabas o te parece increíble.

Por ejemplo:

  • Cuando vi que el café costaba cinco euros, me quedé de piedra.
  • Mi amiga habla cinco idiomas. Cuando me lo dijo, me quedé de piedra.
  • Me quedé de piedra cuando entendí el subjuntivo a la primera.

Bueno… quizá este último ejemplo es demasiado optimista 😄

En inglés podríamos traducirlo como to be shocked o to be stunned.

Estar en las nubes

Si una persona está en las nubes, no significa que esté volando por el cielo como un avión. Significa que está distraída, pensando en otra cosa o sin prestar mucha atención.

Por ejemplo:

  • Hoy no he entendido nada porque estaba en las nubes.
  • Marcos siempre está en las nubes cuando hablamos de gramática.
  • Perdón, ¿puedes repetir? Estaba en las nubes.

Esta expresión es perfecta para estudiantes de español, porque todos hemos tenido algún día en clase en el que el cuerpo está sentado, pero la mente está pensando en la cena, en las vacaciones o en dormir una siesta.

Meter la pata

Meter la pata significa cometer un error o decir algo que no deberías haber dicho.

Por ejemplo:

  • He llamado Ana a Marta. ¡He metido la pata!
  • Metí la pata en el examen porque confundí ser y estar.
  • Mi amigo le preguntó a una mujer si estaba embarazada… y no lo estaba. Metió la pata muchísimo.

¡OJO! Esta expresión se usa mucho en situaciones sociales, cuando hacemos algo un poco incómodo o nos equivocamos sin querer.

Todos metemos la pata alguna vez. Lo importante es aprender, pedir perdón si hace falta… y seguir practicando español.

Costar un ojo de la cara

Esta expresión suele llamar mucho la atención a nuestros estudiantes.

Si algo cuesta un ojo de la cara, significa que es muy caro.

Por ejemplo:

  • Vivir en el centro de Madrid cuesta un ojo de la cara.
  • Ese bolso cuesta un ojo de la cara.
  • El curso intensivo no cuesta un ojo de la cara, pero te ayuda muchísimo.

No te preocupes: nadie tiene que pagar literalmente con un ojo. Es solo una forma muy expresiva de decir que algo tiene un precio muy alto.

En español también podemos decir: costar una fortuna.

Tener un cacao mental

Esta es una de nuestras favoritas.

Tener un cacao mental significa estar muy confundido, tener muchas ideas mezcladas en la cabeza o no entender bien algo.

Por ejemplo:

  • Después de estudiar todos los pasados, tengo un cacao mental.
  • No sé si usar por o para. Tengo un cacao mental enorme.
  • Entre el trabajo, la casa y las clases, tengo un cacao mental.

¿Por qué cacao? Buena pregunta. Quizá porque cuando tenemos muchas ideas mezcladas, nuestra cabeza parece una taza de chocolate demasiado removida.

Sea como sea, esta expresión es muy útil para estudiantes de español. Especialmente después de una clase de subjuntivo.

Estar hasta las narices

Cuando una persona está hasta las narices, significa que está cansada, harta o muy aburrida de una situación.

Por ejemplo:

  • Estoy hasta las narices de hacer deberes.
  • Laura está hasta las narices del ruido de sus vecinos.
  • Estamos hasta las narices de la lluvia.

También existe una versión un poco más informal y menos elegante: estar hasta los… Bueno, mejor esa la explicamos otro día 😄

La versión con “narices” es bastante común y no suena mal, así que puedes usarla en muchas situaciones informales.

Ser pan comido

Si algo es pan comido, significa que es muy fácil.

Por ejemplo:

  • El ejercicio de vocabulario fue pan comido.
  • Después de practicar mucho, el examen fue pan comido.
  • Aprender estas expresiones con Hablamos es pan comido.

Esta expresión es muy visual: algo tan fácil como comer pan. Aunque, seamos sinceros, en España el pan está tan bueno que quizá no cuenta como esfuerzo.

Ponerse las pilas

Ponerse las pilas significa empezar a trabajar en serio, esforzarse más o activarse después de un periodo de poca energía.

Por ejemplo:

  • Tengo que ponerme las pilas si quiero aprobar el DELE.
  • Este mes me voy a poner las pilas con el español.
  • Después de las vacaciones, todos necesitamos ponernos las pilas.

Es una expresión muy común en España y se puede usar en muchos contextos: estudios, trabajo, deporte, proyectos personales…

Si quieres mejorar tu español, ya sabes: toca ponerse las pilas.

¿Cuál te ha dejado de piedra?

Aprender expresiones es una de las mejores formas de acercarse al español real. Porque una cosa es estudiar gramática y vocabulario en un libro, y otra muy diferente es entender lo que dice la gente en la calle, en una cafetería, en clase o en una conversación con amigos.

Además, las expresiones nos enseñan mucho sobre la cultura, el humor y la forma de pensar de un país.

Y ahora te preguntamos nosotros:

¿Cuál de estas expresiones te ha dejado de piedra?

¿Tienes alguna expresión parecida en tu idioma?

Si quieres aprender español de una forma práctica, divertida y muy conectada con la vida real, ¡te esperamos en Hablamos!

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